»Los personajes de Yeniter Poleo existen y con ellos traba una historia cuyos hechos te asaltan para traerte del pasado no superado, y lo hace sin pretensiones moralinas, sin pontificar. Poleo pone en la mesa un tema de ciudadanía que casi siempre consideramos apto para lecciones de escuela pero no como ejercicio reflexivo: lo que no hicimos, la solidaridad ausente, dejamos solos a los familiares con sus dolores, con la muerte, y a muchos, sin sus muertos«.

Ana Julio Niño